Si alguna vez has caminado por las calles de Roma, Florencia o la costa de Amalfi, sabes que hay un momento inevitable: ese en el que el aroma dulce de una heladería artesanal te obliga a parar. El gelato, no solo es un postre, es una experiencia. Existe una gran diferencia entre un simple helado y la pasión de un auténtico helado artesanal en Valencia, hecho con cariño y respetando la tradición.
Pero ¿por qué el helado italiano es tan famoso? ¿Qué tiene que no tengan los demás? La respuesta está en una mezcla irresistible de historia, técnica, pasión y, por supuesto, sabor. En La Forcola, creemos firmemente que la calidad de un “gran final” es el broche de oro de una buena comida, y por eso hemos hecho de la elaboración de nuestro gelato una de nuestras mayores pasiones.
El origen del helado italiano
Se dice que el origen del gelato se remonta al Renacimiento en Florencia, donde Bernardo Buontalenti creó una crema helada para la corte de los Médici. Parece extraño, pero fue precisamente él, arquitecto, escultor, pintor e ingeniero de la corte, quien, según se dice, presentó esta crema helada en uno de los banquetes más importantes que supervisó: la boda de María de Médicis. Desde entonces, la receta ha evolucionado, pero su esencia se ha mantenido intacta: una mezcla de leche, azúcar y, lo más importante, ingredientes naturales y frescos, como por ejemplo la fruta de temporada, el cacao puro, vainas de vainilla de Madagascar, el pistachos de Bronte o limones de Sorrento.
A diferencia de los helados industriales que solemos encontrar en muchos sitios, el verdadero gelato italiano es otra historia. Tiene menos grasa, se sirve un poco menos frío y su textura es más densa y cremosa, casi aterciopelada. Eso hace que, al probarlo, los sabores se sientan más vivos, más intensos, como si explotaran en la boca. En La Forcola hemos querido mantener viva esa tradición, trayendo un pedacito de Italia a Valencia para que cada cucharada sea un pequeño homenaje a la historia y al arte de los grandes maestros heladeros. No hay sabores artificiales, ni aditivos innecesarios.
El origen verdadero del helado se remonta a la antigüedad, con evidencia de mezclas heladas en China y Persia hace miles de años. Sin embargo, la versión más cercana al helado moderno, con la incorporación de azúcar y una textura cremosa, se atribuye, como dicho antes a Bernardo Buontalenti y también se recuerda Francesco Procopio dei Coltelli en el siglo XVII por abrir la primera heladería en Italia y por llevar el arte del helado italiano a París y lo popularizó entre la nobleza europea.
Del helado a la pasta: el corazón artesanal de La Forcola
La misma pasión, el mismo respeto por los ingredientes y la misma atención a los detalles que ponemos en nuestro gelato, la ponemos en la elaboración diaria de nuestra pasta casera. Cada vez que disfrutas de nuestros raviolis o tagliatelle, estás saboreando un pedazo de nuestra tradición y de nuestro esfuerzo. Por este motivo, te invitamos a leer nuestro artículo titulado «Pasta casera, un viaje sensorial por la cocina italiana«, donde hablamos de esta otra joya artesanal de nuestra cocina.
En Italia el helado artesanal como parte de la vida
En Italia, comer gelato no es solo un antojo, es parte del estilo de vida. Es normal ver a familias, parejas y grupos de amigos disfrutando su helado durante la “passeggiata”, ese paseo sin prisa al caer la tarde. Las heladerías en Italia son mucho más que lugares donde refrescarse: son auténticos templos del sabor. Muchas han pasado de generación en generación, guardando recetas como tesoros de familia durante décadas, incluso siglos. Y es que el gelato no es solo un postre, es parte de una forma de vivir.
En una cultura que celebra el placer, la belleza y la calidad, este dulce encaja perfectamente como una extensión de la filosofía italiana: disfrutar de lo bueno, sin prisa, con calma… y siempre con estilo. Si estás buscando disfrutar un verdadero gelato italiano, en La Forcola lo tenemos entre nuestros postres. ¡Pregúntanos cuál es el sabor del día y disfruta una cucharada de Italia sin salir de Valencia!
Un postre que celebra el final perfecto
Es el cierre de una comida, un momento para reflexionar sobre los sabores que has disfrutado y para deleitarte con un último bocado de dulzura. Nuestro gelato, con su textura cremosa y sus sabores intensos, es el final perfecto para una cena en La Forcola. Por supuesto, en nuestra carta de postres encontrarás más opciones tradicionales, pero te invitamos a visitar nuestro artículo sobre los Postres italianos más tradicionales, donde hablamos de estas delicias.


